Como usted sabe hay dos tipos de implantes mamarios, de solución salina y de silicona. Ambos implantes vienen en diferentes formas y tamaños. Con el fin de seleccionar el que sea más adecuado, deberemos decidirnos por unos implantes en particular, tomando en cuenta nuestras características físicas generales, para que al final resulten armónicos con nuestro cuerpo.
Tanto los implantes de silicona y los salinos tienen ventajas y desventajas.
Los implantes de silicona están rellenos de gel de silicona que les dan la sensación de tejido natural, mientras que los implantes de solución salina, se rellenan con agua salina, estos son propensos a las arrugas y pliegues.
Los implantes vienen en diferentes tamaños por lo que depende de usted decidir qué tamaño desee. Pero siguiendo el consejo de su médico logrará la selección más adecuada.
Los implantes de silicona tienen un límite de volumen fijo, pero en el caso de los implantes salinos el volumen puede ser cambiado, aumentando o disminuyendo de acuerdo con el deseo del paciente durante la cirugía misma. Esto es bastante útil para aquellos con los pechos asimétricos.
Tanto los de silicona, así como los implantes de solución salina pueden ser suaves o texturizados. Los texturizados son los preferidos por la mayoría.
Es aconsejable conocer de antemano los riesgos de los implantes mamarios antes de someterse a una operación. El riesgo con el implante de silicona es que se puede romper, por lo que se requerirán exámenes periódicos para detectar cualquier daño ya que no se ve con facilidad. El de solución salina también se puede romper pero es más fácil de detectar ya que inmediatamente pierde volumen.




